Historieta de 32 páginas dibujada íntegramente en carboncillo. Tras perder su trabajo, un dibujante se refugia en el dibujo para enfrentar la frustración, la violencia y el vacío que comienzan a apoderarse de él. Pero algo parece responder desde las páginas: una presencia que transforma sus pensamientos, sus sueños y finalmente su propia obra. Una historieta sobre la creación, la obsesión y el límite cada vez más incierto entre la inspiración y aquello que nos consume.